El extenista checo, considerado como uno de los mejores tenistas de la historia, llega a Gran Canaria para convertirse en embajador de Gran Canaria 2014
La clase magistral, a la que podrán asistir como espectadores los aficionados a este deporte que lo deseen, tendrá lugar el 1 de marzo a las 11,00 en el Real Club de Tenis de Gran Canaria
Una veintena de jóvenes promesas del tenis grancanario acudirán el próximo sábado, 1 de marzo, al Real Club de Tenis Gran Canaria, para tomar parte del clinic que ofrecerá el extenista checo, nacionalizado estadounidense, Ivan Lendl, considerado como uno de los mejores deportistas de la historia en su modalidad. “Los ‘alumnos’ que acudirán a este clinic, que se desarrollará a partir de las 11,00 horas del sábado, serán los más destacados de los diferentes clubes de tenis de la isla, elegidos por su potencial, aunque en el evento podrán estar presentes muchos otros deportistas interesados en las ‘recomendaciones’ de juego que pueda realizar quién, en la actualidad, es el artífice de la espectacular progresión del escocés Andy Murray”, según ha puesto de manifiesto el consejero insular de Deportes, Lucas Bravo de Laguna.
Pero la convocatoria al Real Club de Tenis Gran Canaria no está cerrada a jugadores, sino que podrán acudir a contemplar esta clase magistral de Lendl cualquier aficionado a este deporte que así lo desee.
El extenista checo, nacionalizado estadounidense, Ivan Lendl llegará a Gran Canaria invitado por el Cabildo de Gran Canaria, para convertirse en ‘Embajador’ de Gran Canaria 2014 y ofrecer el mencionado clinic en el Real Club de Tenis Gran Canaria, -el más antiguo de España-, a futuras estrellas de la raqueta. Como embajador del proyecto Gran Canaria 2014, Lendl dejará la huella de sus manos y su imagen en una fotografía a tamaño natural para ser colocadas en el Gran Canaria Arena, al igual que hizo recientemente el atleta Haile Gebrselassie.
Para el consejero de Deportes, Lucas Bravo de Laguna, “la visita de Lendl es una oportunidad de oro para que conozca la isla y podamos ofrecerle la posibilidad de celebrar en ella alguno de los torneos que, en la actualidad, organiza sobre todo en Estados Unidos”.
El extenista checo, nacionalizado estadounidense, Ivan Lendl llegará a Gran Canaria invitado por el Cabildo de Gran Canaria, para convertirse en ‘Embajador’ de Gran Canaria 2014 y ofrecer el mencionado clinic en el Real Club de Tenis Gran Canaria, -el más antiguo de España-, a futuras estrellas de la raqueta. Como embajador del proyecto Gran Canaria 2014, Lendl dejará la huella de sus manos y su imagen en una fotografía a tamaño natural para ser colocadas en el Gran Canaria Arena, al igual que hizo recientemente el atleta Haile Gebrselassie.
Para el consejero de Deportes, Lucas Bravo de Laguna, “la visita de Lendl es una oportunidad de oro para que conozca la isla y podamos ofrecerle la posibilidad de celebrar en ella alguno de los torneos que, en la actualidad, organiza sobre todo en Estados Unidos”.
Ivan Lendl (Ostrava, 1960)
Este tenista checo, ha sido uno de los mejores jugadores de la historia y, quizás, el más regular, nació en el seno de una familia de tenistas, en la que su madre llegó a ser la número 2 de su país; con esa influencia no fue extraño que Lendl se convirtiera en profesional con apenas 18 años, en 1978.
Ese año conquistó los títulos juniors de Roland Garros y Wimbledon y alcanzó la posición de Nº1, algo que volvería a alcanzar luego como profesional. Un par de años después, en 1980, establecería el récord de partidos ganados en el circuito en un sólo año (109). Su traslado desde Checoslovaquia a Estados Unidos, en 1984, estuvo motivado por el bloqueo que le aplicó la asociación de tenis de su país, impidiéndole participar en torneos en el exterior, tras haber tomado parte en un torneo en la localidad sudafricana de Sun City; una situación que iría acompañada de numerosos insultos y que, a la larga, terminarían llevándole a convertirse, en 1992, en ciudadano norteamericano.
El cambio de país vino acompañado de un salto fundamental en su carrera. En 1985 se convertiría por primera vez en número 1 del mundo. Jugador polivalente, experto en todas las superficies salvo en hierba, lo que impidió que conquistase Wimbledon, fue el tenista que durante más tiempo ocupó el número uno del ranking mundial (en diversos periodos, de 1985 a 1990). Su estilo, que sacrificaba la espectacularidad a la seguridad del juego, le dio los títulos del Open de Australia (1989 y 1990), Roland Garros (1984, 1986 y 1987) y US Open (1985, 1986 y 1987). Consiguió, además, 94 títulos del circuito (al menos uno por año entre 1980 y 1993). En su carrera se mantuvo un total de 270 semanas en lo más alto, sobrepasando la marca de Jimmy Connors, y superado tan sólo por su propio protegido, Pete Sampras. En 2010 también Roger Federer le superó en número de semanas al frente de la ATP. Se casó en 1989 con Samantha Frenkel y tiene 5 hijas. Lendl se dedicó a jugar al golf tras su retiro y a ayudar a sus hijas en el deporte de los greens y búnkers. Sus hijas demostraron un gran potencial para triunfar en el mundo profesional del golf.
Entrenador de Murray
Pero un día Lendl decidió volver y lo hizo para entrenar al escocés Andy Murray, que le preguntó si quería dirigir su carrera. El checo se lo pensó y comprendió que era la persona que necesitaba el jugador para romper su racha de "perdedor" en los grandes torneos y entrar en la historia del tenis mundial y británico. Después de varios años de derrotas frustrantes en cuatro finales de Gran Slam, la última en el torneo emblemático para los británicos, como es Wimbledon, Murray comenzó a asimilar las enseñanzas de Lendl y los triunfos importantes comenzaron a llegar apenas nueve meses después de establecida la alianza. La actitud profesional de Lendl, su moderno estilo de juego, sus métodos de entrenamiento científicos y su éxito sin precedentes a largo plazo han producido un impacto considerable en el tenis mundial de hoy. A Lendl se atribuye la cita: "Si no practicara de la forma en que lo hago, entonces no jugaría de la manera que sé que puedo hacerlo".


